miércoles, 29 de diciembre de 2010

Homeopatía: Nada de nada

Por: V. Segarra


¿Qué es la homeopatía?

Contrariamente a la creencia popular, "la homeopatía no es lo mismo que la fitoterápia".

La homeopatía se basa en tres principios centrales, sin cambios desde su invención por Samuel Hahnemann en 1796.


La Ley de los Similares

La ley de los similares establece que cualquier cosa que pueda provocar unos síntomas, también curará esos mismos síntomas. Por lo tanto, si usted se encuentra incapaz de dormir, tomar cafeína le ayudará; si usted tiene los ojos llorosos debido a la fiebre del heno se pueden tratar con cebolla, etc. Esta llamada ley no está basada en otra cosa más que la propia imaginación de Hahnemann. No es necesario tener un título de médico para ver el razonamiento defectuoso en la toma de cafeína - un estimulante - para ayudarle a dormir, y sin embargo la cafeína es, aún hoy, prescrita por los homeópatas (bajo el nombre 'coffea') como tratamiento para el insomnio .


La ley de infinitesimales

A raíz de su "ley de los similares", Hahnemann propuso que podrían mejorar el efecto de sus "tratamientos similar-cura-similar " repitiendo en varias ocasiones su dilución en agua. Cuanto más diluido esté el medicamento, decidió Hahnemann , más fuerte se volverá. Así nació la "Ley de infinitesimales".

Tomar una sola gota de cafeína y diluirla en noventa y nueve gotas de agua crea lo que es conocido por los homeópatas como 1 "centesimal". Una gota de este centesimal añadido a otras noventa y nueve gotas de agua produce el  2 centesimal, escrito como 2C. Esta dilución 2C cafeína es del 99,99% de agua y sólo 0.01% de cafeína. En la 3C la dilución es de 0,0001% de cafeína, a 4C es 0.000001% de cafeína, y así sucesivamente. Los remedios homeopáticos se venden comúnmente en 6C (0,000 000 000 1%) y 30C, incluso (0.000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 1%) diluciones, que los homeópatas a menudo distribuyen por goteo sobre bolitas de azúcar para su venta.

Cuando escribimos estos números, es fácil ver lo absurdos que son. En 12C se supera lo que se conoce como el límite de Avogadro, el punto en que no es previsible que quede nada de la sustancia original .

En el momento en que llegue a 30C, tiene más posibilidades de ganar la lotería cinco semanas seguidas que de encontrar una sola molécula de cafeína en su somnífero homeopático. Es sólo agua ordinaria, goteada sobre azúcar común.

La Ley de Sucusión

Mientras transportaba sus remedios en un carruaje tirado por caballos, Hahnemann hizo otro "gran avance". Decidió que la agitación vigorosa de un remedio homeopático aumentaría aún más su potencia. Este proceso de agitación fue denominado "sucusión". Durante la preparación ritual de un remedio homeopático, el homeópata agitará la preparación en cada etapa de dilución, a fin de "potenciar" la misma.

Los homeópatas modernos creen que este proceso de "potenciación" permite que el agua retenga la "memoria" o "vibraciones" de la sustancia original, mucho después de que se haya diluido hasta desaparecer. Por supuesto, no hay ninguna evidencia científica que sugiera que el agua tiene esa capacidad, ni ninguna indicación de cómo podría ser capaz de utilizar esta "memoria" para curar a un paciente enfermo.

¿Funciona?

A pesar de estar arraigada en la superstición, el ritual y la magia, las leyes ideadas por Hahnemann se siguen utilizando hoy en día por los homeópatas.

Para que las leyes de Hahnemann fuesen correctas, tendríamos que tirar a la basura prácticamente todo lo que hemos aprendido en los últimos dos siglos sobre biología, farmacología, matemáticas, química y  física. Las enfermedades no son tratadas eficazmente mediante la administración de sustancias que causan síntomas similares; la dilución en serie y la sucusión no "potencian" un remedio. El agua no tiene memoria, ni ninguna otra forma de utilizarla si la tuviera! La homeopatía no puede funcionar de la manera en que Hahnemann la describió, pero ¿Funciona de algún modo?

La revisión más completa de los tratamientos homeopáticos jamás realizada fue publicada en la revista médica The Lancet en 2005. En el documento se analizan todas las investigaciones clínicas publicadas hasta entonces, sobre los efectos de la homeopatía, y concluyó que los beneficios evidentes de los "tratamientos" homeopáticos eran simplemente los efectos del placebo. La homeopatía no funciona. Esta conclusión fue apoyada por la Cochrane Collaboration, una red global independiente de profesionales de la medicina encargada de examinar la investigación médica para determinar exactamente qué tratamientos son eficaces.


Autor: 10:23 campaign 2009-2010
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martes, 28 de diciembre de 2010

¿Es natural menstruar cada mes?

Colarnos en sociedades lejanas, regidas por parámetros socioculturales radicalmente distintos a los nuestros, nos permite observar nuestra realidad con mayor perspectiva, incluso en los hechos que consideramos más cotidianos y naturales, como la existencia de la menstruación.


La cultura de una sociedad puede hacer que la menopausia sea un hecho más o menos traumático para una mujer, pero quizá menstruar cada 28 días tal y como lo hacen las mujeres occidentales no es un fenómeno tan natural como creemos.

Es lo que descubrió en 1986 una joven científica llamada Beverly Strassmann, de la Universidad de Michigan, que viajó a Malí para convivir con la tribu de los dogón, fijando su base de investigación en la aldea de Sangüi de Sahel, a unos 200 kilómetros al sur de Tombuctú.

Los dogón no usan ningún método anticonceptivo, y viven de la tierra y se alojan en casas de adobe sobre las laderas del Bandiagara. En gran medida, viven tal y como lo hacían sus antepasados prehistóricos. Así que Strassmann tenía mucho interés en conocer a fondo cómo era la biología femenina de esta tribu a fin de averiguar cómo pudo haber sido la biología femenina hace milenios.

Strassmann pretendía responder a preguntas del tipo: ¿cuántas veces paren las mujeres? ¿Cuándo alcanzan la menopausia? ¿Y la pubertad? ¿Qué impacto tiene el amamantamiento sobre la ovulación? Y ¿con qué frecuencia menstrúan?
"Parte del trabajo de Strassmann se centró en la práctica dogón de segregar a las mujeres menstruantes en chozas especiales situadas en un arrabal del pueblo. En Sangüi había dos chozas menstruales: oscuras y apretadas estructuras de adobe, con una sola estancia y tres sobrios catres para acomodar a otras tantas mujeres. Cuando las chocas estaban llenas, las recién llegadas se quedaban en la intemperie."

Strassmann tomó muestras de orina de las mujeres que usaban la choza para confirmar que menstruaban. Pasó 736 noches en Malí, y elaboró un censo de todas las mujeres del pueblo, recopilando datos de todas las visitantes de las chozas.

Descubrió que las mujeres dogón menstrúan unas 100 veces a lo largo de sus vidas, y las que sobreviven a la lactancia suelen cumplir 70 u 80 años. Sin embargo, el promedio de menstruaciones de la mujer occidental contemporánea si sitúa entre las 350 y las 400 veces.

"Entre las dogón halló que una mujer, por norma general, tiene su primer periodo a la edad de dieciséis años; y da a luz entre ocho y nueve veces a lo largo de su vida. Desde la menarquia, o inicio de la menstruación, a la edad de veinte, tiene un promedio de siete periodos por año. A lo largo de la próxima década y media, desde la edad de veinte hasta la edad de treinta y cuatro, pasará tanto tiempo embarazada o amamantando (lo que, entre las Dogón, significa que se suprime la ovulación durante una media de veinte meses) que, en promedio, sólo tendrá poco más de un periodo por año. Después, desde la edad de treinta y cinco hasta la menopausia, a los cincuenta aproximadamente, a medida que su fertilidad decae, tendrá un promedio de cuatro menstruaciones por año."

¿Por qué, entonces, existe esta diferencia entre las mujeres dogón y las mujeres occidentales contemporáneas?

Strassmann no ha sugerido que sus estudios sean aplicables a todas las sociedades preindustriales, pero sí que, junto a otras investigaciones antropológicas que avalan su tesis, el número de menstruaciones a lo largo de la vida no está afectado generalmente por las diferencias de dieta, clima o modo de subsistencia (la alimentación silvestre en vez de la agricultura, por ejemplo).
"Los factores más significativos, dice Strassmann, son cosas como si predomina la lactancia o la esterilidad. Pero, sobre todo, ella cree que el patrón básico de menarquia tardía, muchos embarazos y largos periodos sin menstruaciones debidos a un amamantamiento intensivo fue prácticamente universal hasta la “transición demográfica” que se produjo hace cien años, de una fertilidad alta a otra baja."
Lo que sugiere Strassmann y otros colegas en el campo de la medicina evolutiva es que quizá es un poco obsesiva la idea de los ginecólogos de que lo normal y lo natural es menstruar cada mes.

De esto no se deduce, claro está, que menstruar pocas veces sea lo sano. Con frecuencia es preocupante cuando una mujer no menstrúa: suele ser señal de que algo no funciona bien. Por ejemplo, en las mujeres obesas puede señalar un riesgo acrecentado de tener cáncer uterino.

Sin embargo, para la mayor parte de las mujeres, la ovulación incesante no sirve a ningún objetivo excepto aumentar síntomas como dolores abdominales, cambios de humor, migrañas, endometriosis, fibromas y anemias. Los cuerpos de las mujeres, en definitiva, están sujetos a cambios que no necesariamente estaban diseñados para que la evolución jugara con ellos.

Es lo que también proponen los doctores Elsimar Coutinho y Sheldon S. Segal, dos importantes investigadores sobre anticonceptivos, en su provocativo libro Is Menstruation Obsolete? Además, proponen que la supresión de la menstruación tiene notables ventajas para la salud.




Los placebos funcionan incluso sin engaño

Para la mayoría de nosotros, el “efecto placebo”, es sinónimo del poder del pensamiento positivo; funciona debido a que crees que estás tomando un medicamento real. Pero un nuevo estudio sacude esta suposición.

Investigadores del Centro de Investigación Psher de la Escuela Médica de Harvard (HMS) y el Centro Médico de la Diaconisa Beth Israel (BIDMC) han encontrado que los placebos funcionan incluso cuando se administran sin el aparente requisito del engaño.
El estudio se publica el 22 de diciembre en la revista PLoS ONE.

Los placebos – o píldoras sin efecto – se usan normalmente en ensayos clínicos como control para nuevos medicamentos potenciales. Incluso aunque no contienen ingredientes activos, los pacientes a menudo responden a ellos. De hecho, los datos sobre placebos son tan convincentes que muchos médicos estadounidenses (un estudio estima que el 50 por ciento) dan en secreto placebos a pacientes que no sospechan nada.

Debido a que tal “engaño” es éticamente cuestionable, el profesor asociado de medicina de la HMS, Ted Kaptchuk, se unió a colegas del BIDMC para explorar si el poder de los placebos podía aprovecharse de forma honesta y respetuosa.

Para hacer esto, 80 pacientes que sufrían el síndrome de colon irritable (IBS) se dividieron en dos grupos: un grupo, el de control, no recibió tratamiento, mientras que el otro grupo recibía un régimen de placebos – honestamente descritos como “similares a pastillas de azúcar” – a los que se dio orden de tomarlas dos veces al día.

“No sólo dejamos absolutamente claro que estas píldoras no tenían ingredientes activo y estaban hechas de sustancias inertes, sino que tenían impreso realmente “placebo” en la botella”, dice Kaptchuk. “Dijimos a los pacientes que ni siquiera tenían que creer en el efecto placebo. Simplemente que se tomasen las píldoras”.

Durante un periodo de tres semanas, se monitorizó a los pacientes. Para el final del ensayo, casi el doble de pacientes tratados con placebo informaron de un adecuado alivio de los síntomas en comparación con el grupo de control (59% frente a 35%). Además, en otras medidas del resultado, los pacientes que tomaban placebos duplicaron sus índices de mejora en un grado aproximadamente equivalente al efecto de los medicamentos más potentes para el síndrome de colon irritable.

“No pensaba que funcionaría”, dice el autor senior Anthony Lembo, profesor asociado de medicina en el BIDMC y experto en síndrome de colon irritable. “Me sentí un poco extraño al pedirle a los pacientes que, literalmente, tomasen un placebo. Pero para mi sorpresa, parecía funcionar para muchos de ellos”.

Los autores advierten que este estudio es pequeño y limitado en su ámbito, y simplemente abre la puerta a la idea de que los placebos son efectivos incluso para los pacientes debidamente informados — una hipótesis que deberá confirmarse en ensayos mayores.

“No obstante”, señala Kaptchuk, “estos hallazgos sugieren que en lugar de un simple pensamiento positivo, puede haber un beneficio más significativo de la propia realización del ritual médico. Estoy entusiasmado por seguir estudiando esto. El placebo puede funcionar incluso si los pacientes saben que es un placebo”.

Este estudio estuvo patrocinado por el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa y el Centro de Investigación Osher, de la Escuela de Medicina de Harvard.

Cita: PLoS ONE, December 22, 2010, online publication “Placebos without deception: A randomized controlled trial in irritable bowel syndrome”

Autor:
David Cameron.
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Reino Unido rechaza la homeopatía

Por: V. Segarra

La homeopatía está contra las cuerdas en el Reino Unido. A principios de año, la el Comité de Ciencia y Tecnología (STC) de la Cámara de los Comunes publicó un informe, Evidence Check 2: Homeopathy, donde básicamente se dice que la homeopatía es una tontería que no debería seguir siendo financiada. Recientemente los representantes de la Asociación Médica Británica (BMA) condenaron la homeopatía calificándola de “brujería”.


Ahora, la BMA va un paso más lejos – solicitando una prohibición de la homeopatía en el Reino Unido. No quieren que la homeopatía sea ilegal, pero quieren prohibir que cualquier Servicio Nacional de Salud (NHS) apoye la homeopatía. El NHS actualmente gasta unas 20 millones de libras al año en remedios homeopáticos (aproximadamente un 0,01% del presupuesto del NHS) y mantiene cuatro hospitales homeopáticos. Ésta es una pequeña cantidad global – pero cualquier dinero gastado en homeopatía es un desperdicio. Más importante, como señala la BMA, la homeopatía “no tiene sitio en el servicio moderno de salud”.

La BMA recomienda específicamente que el NHS deje de financiar tratamientos homeopáticos, y que los doctores en formación no puedan recibir ninguna preparación en los cuatro hospitales homeopáticos, dado que no son compatibles con la medicina moderna “basada en las evidencias”. También sugieren que los remedios homeopáticos no deberían venderse en farmacias a menos que estén claramente etiquetados como placebos, en lugar de como medicinas.

Todo esto está muy bien. Parece ser el resultado de la atención que se ha puesto recientemente en la homeopatía – tanto en revisiones sistemáticas que demuestran que es una tontería pseudocientífica que no funciona, así como el ridículo público – tales como la campaña 1023  y el reciente suicidio masivo con “remedios” homeopáticos”.

Actualmente hay esfuerzos similares para prohibir la homeopatía en otros países, tales como India, que afirma tener la mayor infraestructura homeopática del mundo.

Me encanta leer los comentarios a estas noticias como el de la prohibición en el Reino Unido. Un ciudadano cualquiera, como Hanna, escribe:
“Las grandes compañías farmacéuticas están perdiendo dinero en ventas que van a las compañías homeopáticas, por esto es por lo que está pasando esto. La gente no es estúpida. No van a tomar medicamentos que no funcionan. Los remedios homeopáticos han ayudado a ayudado a la gente durante 1000 años y continuarán haciéndolo. Qué vergüenza de NHS”.
Hay muchísimas premisas falsas y falacias lógicas en este pequeño texto, que es bastante típico de los defensores de las Medicinas Alternativas y Complementarias (MAC). El reflejo inmediato de Hanna es que la malvada Gran Farmacéutica está detrás de esto – incluso aunque esté realizado por una organización profesional. El propio artículo afirma que las ventas homeopáticas son ridículas en comparación con las ventas farmacéuticas – ciertamente no en el radar de las grandes compañías.

Y, en cualquier caso, la respuesta de las compañías farmacéuticas a la competición de la homeopatía y los suplementos, es empezar a vender homeopatía y suplementos. Reconocen que ser capaces de hacer afirmaciones pseudosanitarias y vender productos de salud sin tener que invertir millones en investigación es una mina de oro. Los remedios homeopáticos ni siquiera tienen remedios en ellos – ¿qué es mejor que vender la nada?

La siguiente premisa de Hanna es que “la gente no es estúpida”. Esta es una afirmación vaga e inútil, dado que la “estupidez” es como la “inteligencia” – tiene muchas caras. Es más, la incapacidad de decir si un tratamiento funciona, debido a los distintos efectos placebo que crean la ilusión de un tratamiento efectivo donde no lo hay, no tiene nada que ver con la inteligencia o la estupidez. Es como decir que la gente engañada por los trucos de un mago inteligente, son tontos. No, simplemente son personas. Se puede engañar a todo el mundo. Todo el mundo puede verse engañado por anécdotas y efectos placebo.

Éste es un hecho histórico establecido – millones de personas creen que se han curado gracias a Osciloclasto de Abrams, que no es más que una caja negra llena de pieza inútiles de máquinas. Los tónicos radiactivos fueron populares a principios del siglo XX. Y las sangrías fueron populares en muchas culturas durante miles de años.

Hanna también cree que los remedios homeopáticos han “ayudado a la gente desde hace miles de años”. Deduzco de esta afirmación que realmente no sabe lo que es la homeopatía. Puede que crea que son simplemente remedios “naturales” o basados en plantas, cuando de hecho es una brujería basada en supersticiones pre-científicas. Además, la homeopatía apenas tiene 200 años, siendo desarrollada en el siglo XVIII por Hahnemann.

Sé que seleccionar a un comentarista aleatorio de un artículo on-line puede parecer arbitrario – pero su comentario realmente es representativo del defensor homeopático medio (no del homeópata, sino del conocimiento de la persona media sobre homeopatía).

Es bueno ver los frutos de los comentarios críticos sobre la homeopatía – arrastrándola a la luz de la ciencia moderna y demostrando el fraude que es. Con suerte, se adoptarán las recomendaciones de la BMA, y se replicarán por todo el mundo. La humanidad realmente está mejor sin esta pseudociencia concreta.


Autor: Steven Novella
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