Por: Jose Luis Pérez
Dejar de fumar. Estoy haciendo un post al respecto porque está siendo muy jodido. Yo me considero una gran fumador, con esto me refiero a que nunca, jamás había tenido ganas de dejar de fumar porque me parece algo estúpidamente rico, rico (y sin ningún fundamento) y porque me parece estúpidamente placentero, soy gili ya lo sé.
Puedo asegurar que pocas personas dirán que hay cosas que te den más placer, salvo eso en lo que todos estamos pensando ahora mismo, que ese cigarro que uno se fuma en casos de cabreo absoluto, también estoy seguro que ningún fumador dirá que no le gusta ese cigarrito de después de comer. El tabaco es algo que me ha brindado innumerables momentos de felicidad, y por eso es que jamás había considerado dejarlo.
Bueno pues, a lo que iba es que sabía que iba a ser jodido porque, me levanto y enciendo un cigarrito, estoy conduciendo y enciendo un cigarrito, termino de comer y enciendo otro y ¡joder!, es un hábito y es una GOZADA, por eso, sí... sabía que iba a ser jodido. En la universidad dejé de fumar una semana, bueno, "dejé" porque fue algo así como un reto o una apuesta y la otra parte me permitió fumar ocasionalmente, pero en una semana fumé cuatro cigarrillos a lo sumo. En esa ocasión fue un poco difícil, poco, pero se lograba, tomaba muchos Chupa-Chups pero solo eso, no sufría, no había ansiedad, no había ganas estúpidas, ¡NO NADA!.